jueves, 16 de junio de 2011

Consecuencias de los terremotos

Después de un terremoto es posible que ocurran otros sismos de mayor o menor magnitud que el original, que son conocidos como réplicas y que pueden ocasionar daños incluso mayores que los ocasionados durante el sismo principal. 
Las principales consecuencias son:
Daño de edificaciones: Las construcciones pueden sufrir daños leves o graves, dependiendo de la calidad del diseño y de la construcción.
Incendios: Se producen cuando un terremoto ocasiona cortocircuito, escapes de gas o contacto de combustibles con artefactos eléctricos.
Deslizamientos: Los sismos producen deslizamientos que se originan en las laderas inestables.
Licuación del suelo: Sucede en los suelos arenosos sueltos, con alto contenido de agua. Estos pierden su capacidad de soporte durante un sismo, lo cual origina el hundimiento de las edificaciones.
Crecientes de ríos y quebradas: Se presentan cuando se rompen las represas y cuando los deslizamientos taponan el cauce de los ríos y las quebradas.
Afectación a la población: Los daños directos e indirectos que podrían causar un terremoto y los eventos secundarios derivados de este podrían causar un numeroso número de muertos , heridos (trauma físico y quemados), personas atrapadas, desaparecidos y extraviados.(fuente: www.fopae.gov.com)
Los terremotos producen distintas consecuencias que afectan a los habitantes de las regiones sísmicas activas. Pueden causar muchas pérdidas de vidas al demoler estructuras como edificios, puentes y presas. También provocan deslizamientos de tierras.  Otro efecto destructivo de los terremotos, en especial los submarinos, son las llamadas olas de marea. Puesto que estas ondas no están relacionadas con las mareas es más apropiado llamarles olas sísmicas o tsunamis, su nombre japonés. Estas paredes elevadas de agua han golpeado las costas pobladas con tanta fuerza como para destruir ciudades enteras. En 1896, Sunriku, en Japón, con una población de 20.000 personas, sufrió este destino devastador. La licuación del suelo es otro peligro sísmico, en especial donde hay edificios construidos sobre terreno que ha sido rellenado. La tierra usada como relleno puede perder toda su consistencia y comportarse como arenas movedizas cuando se somete a las ondas de choque de un sismo.
Ejemplos: El terremoto de San Francisco (EEUU) en 1906 provocó la muerte de más de 3.000 personas y afectó a unos 28.000 edificios. Con una intensidad aproximada de 7,9 en la escala Richter, el terremoto todavía se encuentra entre uno de los mayores de la historia del mundo. Tras este seísmo, los residentes trabajaron unidos para reconstruir la ciudad. El terremoto que asoló la ciudad de México en 1985 provocó la muerte de miles de personas, además de causar cuantiosos daños materiales. La geografía no hizo sino aumentar el grado de destrucción, ya que la capital mexicana se asienta sobre un terreno colmatado por sedimentos esponjosos que cubren un antiguo lago. El 26 de enero de 2001 un terremoto (de 7,9 grados en la escala de Richter) asoló el estado de Gujarat en la India. (Fuente: www.libreopinión.com/terremotos)

La actividad sísmica origina además de los conocidos daños en las edificaciones construidas por el hombre, diversas consecuencias en el medio ambiente. Según las características de la topografía, las características geológicas o tectónicas, los efectos en el medio ambiente pueden variar de una región a otra.


Los sismos de gran magnitud pueden ocasionar deslizamientos de tierra en zonas de alta pendiente que presentan material poco consolidado, licuefacción en terrenos arenosos saturados de agua, cambios en el nivel de los ríos y lagunas, emanación de gases, reactivación de actividad volcánica entre otros.

Las escalas de intensidad sísmica más conocidas consideran en su evaluación, los daños causados en las edificaciones, algunos efectos en la naturaleza, la reacción de personas y animales, todas estas evaluaciones permiten adjudicar un valor de intensidad.

En la actualidad una nueva escala de intensidades sísmicas conocida como la escala INQUA, y basada principalmente en los efectos en el medio ambiente, está siendo probada en varios países del mundo, entre ellos el Perú. Está nueva escala permitirá considerar adicionalmente a las tradicionales escalas otros parámetros importantes para evaluar la real dimensión de los efectos causados por los sismos en una determinada región.




La imagen no está retocada, el edificio está perfectamente, no se rompió la estructura en ningún momento, en cambio el terreno sobre el que está situado sobre depositos sedimentarios de una densidad baja, y un nivel freàtico (el nivel al que está el agua dentro del suelo) cercano a la superficie por lo que al producirse el terremoto, esté provocó que toda la tierra se removiese y se saliese parte del agua, eso unido al gran peso de estos edificios hizo que disminuyese la altura del suelo y que el edificio se volcase. A este fenómeno se le conoce como licuefacción.


Otro ejemplo visto de lado de Niigata, que ni siquiera se han roto los cristales y que todo el edificio se ha volcado sin sufrir daños

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